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Bienvenido a la Tecnología

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Rafael Ríos
ByPor Rafael Ríos

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Desde su creación en 1986, la Fundación Carlos Slim ha impulsado el acceso a la tecnología para millones de mexicanos en todo el territorio nacional, como parte de su estrategia de inclusión para los más necesitados. En la Ciudad de México, existen varios espacios que pretenden cumplir ese compromiso, y en el Centro Histórico, muy cerca del Zócalo, se encuentra uno de ellos. El TelmexHub, inaugurado en 2010, cuenta con capacidad para 300 usuarios, de los cuales 150 pueden conectarse a Internet vía Ethernet. El equipo para préstamo a usuarios consta de laptops con diferente sistema operativo (Windows y Linux), iPad y Mac Pro. Los equipos cuentan con software para diseño (AutocadRhino3dMaxMayaAdobe Suite), y por si fuera poco, todos los servicios son gratuitos, una gentileza por pagar a tiempo tu recibo telefónico.

Biblioteca Digital Bicentenario

Este novedoso servicio permite el préstamo gratuito de un equipo de cómputo, tal y como operan las bibliotecas tradicionales con los libros, pero aquí el enfoque difiere, no es obligatorio el silencio, aunque es recomendable y casi parte del protocolo tecnológico contemporáneo, usar audífonos. Un aspecto a destacar es la velocidad de conexión que la Biblioteca maneja, que es de 10 Gb/s.

Un espacio de coworking

El TelmexHub ofrece espacio, mobiliario y equipo para organizar meetings, reuniones, charlas, videoconferencias y demás eventos relacionados con las últimas tendencias tecnológicas, y así es como cumple con uno de sus objetivos rectores. Prácticamente está disponible para cualquiera que lo necesite, y que visualice en sus espacios lo que requiere su evento o inventiva. Me llamó la atención que hay cursos para niños, y una sala de videojuegos, que permite a los más jóvenes seguir su afición favorita, y quizá hasta forjar un destino lleno de píxeles, entretenimiento y jugosas ganancias, como nos enteramos recientemente.

Incubadora y Campamento

El Hub, además, organiza eventos regulares, y ha sido sede del iWeekend, una experiencia intensa e innovadora que reúne a emprendedores y profesionales con talento y de diferentes perfiles para presentar ideas y llevarlas a la realidad de forma colaborativa desarrollando un plan de negocios, un prototipo y una presentación, todo ello en un fin de semana. Será interesante seguir la pista a estos emprendedores que han tomado una aparente ventaja de la tecnología para desarrollar sus ambiciones en un futuro cercano. También organizan algo llamado KodeCamp, un evento de cuatro días de sesiones intensivas en las que los asistentes aprenden a construir una web de forma dinámica y manipularla para su edición. Al término del “campamento” tendrán habilidades adquiridas en programación, resolución de algoritmos y comenzarán a realizar proyectos dinámicos, entendiendo el rol de un desarrollador.

Building CDMX

El pasado sábado 20 de julio al mediodía, aparqué mi bicicleta en la base de una cabina telefónica (a falta de un bici aparcamiento en las inmediaciones del lugar sobre la calle Venustiano Carranza esquina con Isabel la Católica, en el centro histórico) e ingresé al Centro de Tecnología y Educación Telmex, el nombre oficial del dicho TelmexHub y tras un registro vía digital, accedí a un evento organizado por archiconocida compañía de software a nivel mundial, suave y microscópica, y pude constatar cómo es que uno de los objetivos de este lugar se lleva a cabo, tanto de manera presencial como de múltiples seguidores dentro y fuera de México, vía streaming. El evento que atendí por algunas horas se llamaba Building CDMX, el más importante del año cuando se habla de novedades dentro del ecosistema Microsoft, dedicado a mostrar los últimos avances en cuanto a inteligencia artificial, desarrollo web y móvil, cómputo en la nube y plataformas de datos, convocando a poco más de 40 personas que escucharon y pudieron poner en práctica (pues una de las amenidades con que cuenta este espacio es el préstamo interno de laptops con internet de alta velocidad) las actualizaciones y atajos que los ponentes compartieron con el público.

Lenguajes

Me llama la atención que todo lo vinculado con la tecnología se escribe y pronuncia en inglés, independientemente del conocimiento o dominio que se tenga de esa lengua en países hispanoparlantes, como México, y es que cuando le dije al policía de la entrada (el principal host en cualquier oficina o lugar público en CDMX) al evento que venía, y al hablarle en inglés, dudó por unos instantes y me lo confirmó, pronunciando de nuevo “a la mexicana” y me dio indicaciones. Así que de alguna manera, el primer sesgo y filtro para acceder a la tecnología pareciera ser el lenguaje. Aquellos que no lo comprendan, quedan automáticamente excluidos, y aquellos que acceden serán descalificados al no entender referencias a programas y herramientas. Aunque por otro lado, hay que aceptar que “tropicalizar” o traducir textualmente los términos propios del lenguaje computacional, nos llevaría a malentendidos y mofas astronómicas, ya me imagino a las nuevas generaciones lidiando con alguien que les pregunte por su “vajilla suave”, o su “labor de armazón” o su “conexión a su red interna”.

“Entre programadores te verás”

Este tipo de eventos, en lugares como el TelmexHub, el Centro de Cultura Digital (la galleta digital), el Centro Cultural España, el Rule (que próximamente reseñaremos en estas páginas) y otros, congregan a interesantes personalidades del panorama tecnológico mexicano. Los que me tocó presenciar en acción fueron: Jesús Gil, Humberto Jaimes, Roberto Cervantes y Amin Espinoza, presentados por Samantha Villareal. Lo interesante de estos muchachos, en una actitud desenfadada, cool dirían algunos, en la que el código de vestimenta pareciera revelar su código de programación, se expresan con naturalidad y desenvoltura sobre programas, plataformas y herramientas digitales como si hablaran de cualquier tópico cotidiano, totalmente apolítico, fuera de dogmas y creencias irracionales y con veladas referencias a un humor típicamente mexicano en donde el doble sentido lo permea todo.

All exclusive

Evidentemente, el tema tecnológico está dominado por varones, y es que además de la maestra de ceremonias, entre el público conté a otras tres mujeres, algo interesante si consideramos que el panorama tecnológico, desde hace tres años, este espacio ha apostado por la inclusión de género a través de eventos específicos. Otra cosa que descubrí al convivir entre programadores y desarrolladores web fue la tremenda discriminación generacional que aplica en el universo tecnológico, pues lo más doloroso es evidenciar la edad a pesar de la experiencia. Y es que debemos aceptar que los programadores expertos, es decir, con al menos 20 años en la industria, son baby boomers, que al convivir entre millennials o incluso xennials, se distinguen al reaccionar a preguntas básicas sobre un lenguaje de programación que han visto evolucionar y corregirse desde su creación y apertura al público. De alguna manera, el ejemplo de WebCreek está en lograr que sus colaboradores, consideren sus brechas generacionales y culturales una ventaja, más que un obstáculo para el correcto desempeño de sus funciones.

Pizza Hub y conclusión 

Cuando se acercaba la hora de la comida en el evento Building CDMX y después de haber atendido tres conferencias magistrales, ya mi estómago reclamaba atención, hasta que una pausa, seguida de un inconfundible olor encerrado en cajas de cartón, disuadió mis intenciones: «a la gorra, no hay quien le corra», y todos fuimos convidados a tomar una rebanada de conocida franquicia pizzera. Mientras engullíamos en un espacio que nos cobijaba bajo construcciones virreinales adyacentes a la Casa Telmex, sentencié mentalmente:

“La tecnología es anónima, y al igual que la luz eléctrica, fluye por doquier sin discriminar a quien la usa o el uso que le destina: desde una secadora de pelo, hasta una licuadora para preparar una rica salsa, pasando por un quirófano hasta llegar a una residencia particular en la que opera una consola de videojuegos. Todos somos uno en el mundo digital.”

Por lo que al terminar mis dos rebanadas, claro, me salió lo gandalla, emprendí una graciosa huida, no sin antes ser conminado a solicitar mi salida del Hub de la misma forma en que accedí a él, mediante un registro en línea.

Así que ya lo saben, queridos lectores, el TelmexHub de Isabel la Católica está a su disposición, ya sea que anden por el Centro y necesiten usar una computadora o ingresar a internet, o bien, si sus ambiciones son grandes y requieren tecnología y amplios espacios, este lugar puede ayudarles más de lo que lo imaginan.