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Entrevista con Julia “Yuli” Payul, Project Lead en WebCreek

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Rafael Ríos
ByPor Rafael Ríos

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El talento femenino en una empresa tecnológica tiene un ritmo y una cadencia diferente, y más aún cuando se trata de alguien que ha llegado al continente americano casi por accidente. Acompáñenme a conocer la fascinante historia de una ucraniana en la mitad del mundo, donde algunos puntos se unen por Julia Payul y nos trazan la figura del viaje como una iniciación hacia el descubrimiento interior.

Rafa: Dime ¿cómo fue que escuchaste de WebCreek por primera vez?

Julia Payul: Oh, la verdad es que es una historia muy graciosa. Yo tenía en mente irme a vivir a Colombia, pero tenía un pasaporte ucraniano, y para entrar a Colombia necesitaba una visa, cuyo costo era de 130 dólares, lo cual era una cantidad considerable de dinero, mientras que la ciudadanía para Ecuador costaba 150 dólares, así que pensé, bueno por qué debería de invertir en una visa temporal, de tan sólo un mes y por qué voy a hacer eso si puedo ser ecuatoriana y viajar a Colombia cada vez que desee. Aquella era la primera vez que iría a Colombia y tomé la determinación seriamente de cumplir con la ciudadanía por resultar conveniente.

Así que comencé a prepararme, iba a mi cafetería favorita y ahí, revisando Facebook, encontré anuncios rusos sobre compañías de Tecnologías de la Información que buscaban perfiles para control de calidad y puestos similares como escritores técnicos, blah-blah-blah. Yo había estado trabajando en eso desde 2006 y para 2013 ya estaba en Ecuador viviendo de ello a tiempo completo, así que básicamente me desenvolví en el tema tecnológico desde entonces. Me puse a buscar qué ofrecía el mercado laboral y descubrí que me encantaba el ambiente, pues no era nada estresante, al menos en TI.

Entonces tuve correspondencia con Vera quien hablaba un ruso fluido, al menos no un ruso de Google, y mandaba un saludo, “hola amigos, ¿cómo están?” o algo así, y yo no andaba buscando trabajo, sino preparando mis papeles en la idea de ir a Colombia. Entonces Vera me hizo una entrevista cuando yo ya estaba viviendo en Ecuador, ya llevaba trabajando en TI por catorce años, y Vera me pidió que le mandara mi CV, dije ok, yo no estoy buscando trabajo, pero quiero probar suerte en esta entrevista fancy para una compañía fancy de TI.

Pasé una semana haciendo pruebas, al final de la cual me ofrecieron empleo. Acepté aunque iba a recibir la ciudadanía hasta dentro de dos semanas, decidí tomar el puesto por tres meses, algo de dinero extra no viene mal, pensé, y mírame ya llevo en esto desde 2017 y todo por mi deseo de ir a Colombia, bueno, es un chiste interno que tengo con Vera, pues la culpo de haber cambiado mi vida (risas).

Rafa: Vale, muy bien, a ver, entonces y para tener la idea completa, ¿qué hacías antes de entrar a WebCreek? 

Julia Payul:  Junto con mi ex-esposo tenía un hotel, durante esa etapa me encantaba hacer fotografía, siempre me gustó trabajar como freelance, además daba clases de maquillaje, algo muy sencillo y tranquilo, a la par que creativo. Entonces me dedicaba al hotel, la fotografía, el maquillaje y traducciones de vez en cuando, básicamente.

Rafa: Sale, lo tengo. Ahora, tú me respondiste esto en un chat previo, pero para tener la entrevista completa, háblame por favor de tu posición en WebCreek.

Julia Payul:  Sobre mi posición actual diría que soy Líder de Proyecto y Analista de Negocio, solía cumplir con diferentes tareas aquí en WebCreek, mi experiencia en TI antes de venir a Ecuador era muy vasta, podía fácilmente desempeñarme en cualquier puesto, pero me especialicé en administración y análisis, así fue como llegué a la posición que actualmente desempeño.

Rafa: Bueno, y ¿cómo fue que iniciaste tu carrera en el mundo tecnológico y digital?

Julia Payul:  Oh bueno, eso es otra historia simpática y debo admitir que varias cosas en mi vida han ocurrido por accidente.

Me gradué de la universidad aeroespacial, con especialidad en traducción técnica y durante mi último año, a punto de recibir mi título un amigo estaba trabajando para una compañía de TI offshore en los Estados Unidos. Justo esa compañía estaba buscando talentos para el área de recursos humanos. Empezaron a reclutar gente, sobre todo aquellos que se desenvolvían hablando inglés. Fue cuando mi amigo me dijo: “esto te podría interesar”.

De pronto ya estaba trabajando en eso, aunque en realidad no era mi plan, sobretodo por el hecho de trabajar antes de graduarme, pero trabajar para esa compañía fue nice. Luego me ofrecieron una posición para reclutar personal, había como 10 candidatos en TI o algo así, pero tenía otros compañeros que se desempeñaban en programación, así como en otras áreas vinculadas con procesos digitales. Uno de ellos se volvió mi amigo, me decía “oye Julia, tú hablas inglés y entiendes todo esto de las TI, ¿por qué no intentas hacer este trabajo?” y me comentó que estaban buscando un escritor técnico. Me convenció para que aplicara, me dije, “sí, ¿por qué no?”, apenas estaba por recibir mi título. Aunque merecía un descanso también percibí que era una buena oportunidad, así que comencé a trabajar en ello desde 2006 y hasta la fecha.

Rafa: Vale, la siguiente pregunta que tengo es algo compleja: ¿por qué te gusta la música cubana en particular? Encontré un post tuyo que dice: “Timba es la fase superior de la salsa” según Isaac Delgado, entonces, ¿eres una “salsera”? 

Julia Payul:  ¡Oh sí, esa es otra historia interesante! Curiosamente está ligada a la TI. Cuando empecé a trabajar como escritora técnica, y llevaba una semana ahí, sin saber realmente lo que hacían esos muchachos, recién graduada, en un área completamente diferente y estos compañeros del área tecnológica tenían a mi llegada, no sé, una “fiesta” o algo así. Entonces, el líder de proyecto del lugar a donde llegué a trabajar estaba tomando clases de salsa, era como un dios de la programación o algo por el estilo y no me sentía dispuesta para intercambiar palabras con él.

Pero ellos tenían una especie de tradición, cada vez que nos reuníamos con él buscaban música en Youtube, y se ponían a bailar todos, “¡ey, uhu, yeah!” De pronto este líder técnico me tomó de la mano, yo no lo esperaba, estaba concentrada en mis asuntos, me saca a bailar y me va conduciendo, aparentemente lo hice muy bien, pues me dijo “oye, sí sabes bailar salsa”, le dije, “no en realidad, pero tú eres el jefe y no te puedo decir que no” (risas).

Entonces me invitó a tomar clases de baile con él. Al día siguiente ya estaba inscrita, haciendo algo fuera del trabajo, eso ocurrió también en 2006. He seguido bailando desde entonces. Y escuchando todo tipo de música me di cuenta de que eso era lo que me movía y conducía. Rodeada de cubanos comencé a descubrir ese ambiente y al cabo de un año ya tenía mi propia escuela, enseñándole a otras chicas, entrenándome a mí misma precisamente sobre el estilo de baile cubano. De alguna manera todos mis viajes y vacaciones han estado relacionadas con Cuba, con esa que es una de mis grandes pasiones en mi vida, bailar y gozar la música, la salsa en particular.

Rafa: Listo, ahora, ¿por qué crees que “el sentido común no es algo tan común”?, es una frase que me encontré por ahí en tu perfil de Facebook.

Julia Payul:  Cierto, y bien, aunque he intentado ser tolerante, es todo un reto vivir en otro país, con otra mentalidad, y no es sólo eso, se trata de gente que piensa diferente, y por ejemplo, eso del sentido común se supone  que debería ser a un nivel general, para todo el mundo, en un amplio sentido, pero no es así. En mi punto de vista, la gente desarrolla un sentido común de acuerdo a su origen, y al viajar a este continente y andar por Sudamérica y conocer gente de otras culturas, lo he comprobado. En mi vida cotidiana soy extremadamente racional, excepto cuando bailo salsa, pero al venir aquí, me di cuenta que no es tan fácil predecir las reacciones de la gente, puesto que el sentido común no es tan común como pensamos, y realmente esa frase… ¿tú sabes quién es Maritza, verdad?

Rafa: Sí, una de nuestras compañeras en Quito. 

Julia Payul:  Bueno, su abuelo se la dijo, y ella me la dijo a mí, justamente platicando sobre lo distintos que somos todos, y claro, me hizo mucho sentido, pues uno no debe dar las cosas por sentado, sobre todo si vienes de otro país, y eso es bueno saberlo, bueno recordarlo y tenerlo presente.

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Rafa: Estoy de acuerdo, y ahora, ¿cómo podría la tendencia “reusa, recicla y reduce” aplicarse a nuestra compañía, qué piensas?

Julia Payul:  Es un tema que me ha venido interesando hace un año y medio, y lo he platicado con mis compatriotas rusos, el por qué consumimos, sobre el asunto de tener consciencia al respecto, cuando se trata de sólo consumir porque compras cosas, pero ello no te hace feliz, y digamos, cuando gastas dinero en comprar vestidos, esa felicidad será momentánea, y luego desaparecerá, pues la verdadera felicidad no radica en comprar cosas. Y de ahí deriva el concepto de reusar y reciclar, intentando terminar con la contaminación por plásticos y es que es algo alarmante la cantidad de recursos que se consumen a diario, no sólo aquí en Quito, Ecuador, sino en todo el continente sudamericano, y si intentamos ir en esa dirección de ser conscientes, podemos reducir el consumo considerablemente, he visto tantos desechos plásticos por todos lados, algo que me ha impresionado. Después de mi viaje a Cuba, descubrí que allá las calles “brillan”, y por más que buscaba no encontraba basura, así fue como me di cuenta que esto tiene que ver con el nivel cultural, la conciencia y la educación de la gente. Por eso creo que las cosas pueden cambiar. Y debemos ser responsables de todo lo que la industria y el mercado nos vende.

Rafa: Gracias por responder, y bueno, a propósito de tus viajes, he visto que escribes mucho sobre ellos, ¿cómo aprendiste o cuál es tu inspiración, tienes algún escritor favorito?

Julia Payul:  Desde la preparatoria me encantó escribir, mi trabajo soñado era escribir, escribir y escribir (risas). Y así me la pasaba, ocho horas diarias frente a mi laptop escribiendo, aunque no siempre de las cosas que me encantaban. Y bueno, mis viajes me han inspirado, sobre todo el más reciente que tuve hace un par de meses, y decidí escribir todo lo que cruzara por mi mente, escribir y viajar son procesos similares que me encantan, para poderlo compartir con todos los amigos que he hecho aquí en Ecuador, pero también los que conservo en Ucrania, a quienes extraño y también me extrañan, y con quienes deseo compartir lo que veo, ampliar sus horizontes como ha ocurrido conmigo al recorrer el mundo. Así que al escribir sobre mis viajes, intento compartir con mi gente en Ucrania mis experiencias y hablarles desde ese sentido común que, como vemos, no es tan común.

Rafa: ¿Qué significa para ti tener una mascota, cómo sería tu vida si solamente pudieras tener un robot o una Inteligencia Artificial como compañía?

Julia Payul:  ¡Oh no, por favor, vaya que tengo un enfoque muy diferente al respecto! La Inteligencia Artificial está muy bien, pero lo cierto es que se trata de un asunto útil la mayor parte del tiempo, como cuando voy a Google en busca de respuestas, y evidentemente es algo que no puedo hacer por mí misma, pero en realidad me gusta tener emociones, comunicación emocional específicamente, y la Inteligencia artificial no deja de ser eso, artificial, vamos, no es como lo que puedes ver en los ojos de un gato, o como cuando ronronea y se acurruca sobre tus rodillas, y eso es lo verdaderamente importante.

Rafa: ¿Estás de acuerdo con esta sentencia: “Puedes sacar a una muchacha de su país, pero no puedes sacar al país de la muchacha”?, dime un poco más al respecto en tu caso particular. 

Julia Payul:   Oh, justo hace algunas semanas reconocí que me he integrado bastante bien con la comunidad latina y mucho antes de mudarme a Ecuador. Con algunas amigas, somos seis, tres de Ucrania y tres de Sudamérica y se han mudado acá por diferentes circunstancias, tienen esposos en este continente, y teniendo nuestras charlas entre mujeres, nos dimos cuenta que hay muchas cosas de aquí que no entendemos en su totalidad, volviendo al tema del sentido común, pues muchas cosas tienen sentido para nosotras, pero no para todos aquí, y entonces decimos “¡por qué, diablos, por qué es así!”, por ejemplo, para alguien que no ha vivido en Sudamérica, será muy difícil entender el concepto de “mañana”, como cuando tienes una cita, digamos a las tres, y la otra persona llega hasta las tres y media, sin avisarte, y no entiendo por qué, si quedamos a una hora determinada. Y bueno, al menos avisas que vas tarde, porque en mi país si llegas tarde, eso implica una falta de respeto, y al reunirme con mis compañeros eslavos, me di cuenta que no se trata de mí, sino de nosotros, así somos, y quizá nos consideran raros o extraños por eso.

Rafa: Como sabes, en mis otras entrevistas, suelo hacer una pregunta chusca o fuera de lugar, y para ti en especial he preparado esta: Si WebCreek fuera un baile o un ritmo latino, ¿cuál sería y por qué? 

Julia Payul:  Oh, justo por estos días, Facebook me recordó una publicación de hace algunos años, tres o cuatro, cuando iba en un taxi que traía el radio encendido y de pronto sonaba una canción que era “tecno-cumbia-tango y rock”, y fue absolutamente increíble esa mezcla tan extraña de toda esa música y no podía creer si amaba u odiaba esa música y bueno, creo que WebCreek podría ser algo como eso, algo completamente nuevo, que puede darte nuevas emociones y experiencias, mhm, sí, algo retador y con nuevas maneras de ver las cosas y generar algo novedoso y lo mismo me pasó con la tecno-cumbia.

Rafa: Muy bien Julia, muchas gracias por esta entrevista, ¿hay algo más que quisieras compartir con los jóvenes lectores que quizá lleguen a esta entrevista?

Julia: Mmm, supongo que para alguien joven lo que quisiera decirle es que lo más importante que obtuve al venir a vivir a Sudamérica fue que hay que salir de la caja, y que no supongan que el mundo funciona como lo han imaginado, lo mejor es experimentarlo y descubrir que hay mucho allá afuera y los está esperando.

Así fue como conocí un poco más a Julia, “Yuli” como se auto-nombra con cariño, y pude constatar las impresiones iniciales que he forjado al trabajar en una compañía multicultural como WebCreek, en donde todas las opiniones y voces son importantes, y gracias a esta serie de entrevistas, proyectamos hacia el exterior lo que nos hace únicos: un ritmo estimulante que proviene del interior y que une los puntos.