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Smartcities a la mexicana: alcances y ubicaciones

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Rafael Ríos
ByPor Rafael Ríos

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Uno de mis museos favoritos en la CDMX es el Museo Nacional de Arte. Su ubicación privilegiada, frente al Palacio de Minería, antigua escuela de ingenieros y obra del arquitecto y escultor valenciano Manuel Tolsá, guarda en sus salas los paisajes y retratos costumbristas que me han permitido conocer otras ciudades de la República Mexicana a través de los ojos privilegiados de pintores del siglo XIX. Quién hubiera imaginado que los paisajes de Eugenio LandesioJosé María Velasco o Gerardo Murillo (el Dr. Atl) serían contrastados en el siglo XXI por los proyectos en render de ciudad inteligente que encontramos en la web. Click aquíacáallá y por acullá.

¿Qué hace a una ciudad “inteligente”?

El término se ha venido acuñando desde hace un par de décadas y se refiere a establecimientos humanos, no necesariamente del tamaño de una gran urbe industrial del siglo XX, en los que mediante tecnología de punta se busca una mejor calidad de vida. La sustentabilidad y el manejo adecuado de la energía eléctrica, las alternativas de movilidad, la videovigilancia y el proceso hacia el e-government son algunos de los ejes que mediante colaboraciones entre gobiernos y empresas privadas, instalan el adjetivo “inteligente” a un poblado. Sin embargo, cabe preguntarnos: ¿los que ahí habitan también se vuelven inteligentes? Y la respuesta apuntaría a un perfil denominado que podríamos llamar: el ciudadano inteligente, es decir, con “educación superior, diversidad étnica y social, apertura y cohesión, perspectiva cosmopolita, enfoques flexibles en la vida y el trabajo, alta productividad laboral, enfoque emprendedor y vocación empresarial y pluralidad cultural”.

“Mejorando vidas”

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) decretó recientemente en la república mexicana algunos lugares bajo el rubro de “zonas inteligentes” y es interesante comprobar que nuestro país se perfila hacia un futuro digital promisorio. Estas zonas son: Maderas, en Querétaro; Ciudad Creativa y Tequila, en Jalisco; y Smart, en Puebla. Además, la firma tecnológica mexicana Netcity agrega a la Ciudad de México, CDMX, que aunque no es 100% inteligente, cuenta con diversas características que la están llevando a esa categoría. Los recursos federales son empleados para que socios comerciales, diseñen a su antojo lo que creen que necesitan las personas de los barrios. El acceso a internet quizá sea lo más anhelado en uno de los países que es el primer consumidor a nivel mundial de refresco de cola.

Trendy & friendly

Algunas tendencias de las nuevas generaciones se mueven por estos rubros: movilidad alternativa, comercio justo, trabajo independiente o freelance, fuentes de información online, reciclaje y actitud ecofriendlypetfriendly y con tendencias políticas alternativas, como trabajo voluntario, huertos urbanos, startups y luchadores sociales del estilo change.org. Pues bien, en las smartcities mexicanas todas estas amenidades tienen cabida, y además, rentabilidad. De alguna manera, el individuo que decida o tenga la suerte de vivir en una smart city, acepta convertirse o ya está encaminado a ser smart-citizen.

Pásele a lo barrido

Atlixco, ubicado en el estado de Puebla, fue planteado como el Primer Barrio Smart de Latinoamérica, inaugurado a principios del 2018, como una célula integral de soluciones colaborativas que buscaba impulsar el turismo, la movilidad peatonal y ciclista, el desarrollo económico y crear un espacio de convivencia para sus habitantes. Lo que intentó hacer este proyecto era recuperar espacios urbanos subutilizados o abandonados, algunas veces llamados en México “terrenos baldíos”, nombre que da cuenta de la pobre o nula utilización del espacio. Por principio, este proyecto ofrecía Wi-Fi gratuito para todos, ciclovías, iluminación y cámaras de videovigilancia con “botones de pánico” conectados al C4 para respuesta inmediata de las autoridades. Lamentablemente, a poco más de un año de su puesta en marcha, el lugar luce abandonado, las cámaras no funcionan, el turismo no lo visita y trabajadores estatales removieron parte de la instalación “por órdenes superiores”.

Monopoly con Enchiladas

Ubicada en el estado de Querétaro, Ciudad Maderas es un proyecto inmobiliario, a desarrollarse en los próximos años, que abarca casi 400 hectáreas donde se ubicarán empresas tecnológicas, hoteles, instituciones educativas, centros comerciales, zonas residenciales e iglesias, así como una reserva ecológica de 20 hectáreas. La vida en esta ciudad se moverá a ritmo del Internet, por medio de herramientas móviles y el uso de energías sustentables, como la eólica y la solar. Los colonos tendrán información en su celular de servicios como el transporte, la recolección de basura, luz, gas y agua, y en sus casas contarán con sensores especiales para determinar humedad, temperatura y alertar sobre intrusos. Hasta ahora, parece viable y dependerá del éxito comercial de la propuesta, que ya tiene previstos otros desarrollos inmobiliarios similares en San Luis Potosí, León y Mérida.

Ponerse creativo para las inversiones

Ciudad Creativa Digital en Jalisco se anunció entre ciertos sectores económicamente acaudalados como “El Silicon Valley de Latinoamérica”, con un evidente guiño a los inversionistas. Ahora, el nuevo gobierno mexicano tiene nuevos proyectos para las ciudades inteligentes. Las alianzas estratégicas entre inversionistas privados, sectores religiosos, académicos y empresariales dan frutos en forma de ciudades miniatura al interior del país con amenidades propias de los suburbios norteamericanos. Guadalajara Ciudad Creativa Digital A.C. fue creada con participación del gobierno estatal, gobierno municipal, Canieti, ProMéxico, Sociedad Hipotecaria Federal y Conaculta. Este proyecto, anunciado desde 2012, planteaba la creación de un centro de innovación para la industria creativa mexicana, apadrinado por el MIT que diseñó un plan maestro para convertir a Guadalajara en la ciudad más innovadora del planeta y con un patrocinio en 2015 del BID. Corresponde al nuevo gobierno de este estado, corregir el planteamiento inicial y gestionar una inversión cercana a los 25 millones de pesos, para llevar este sueño a una realidad tangible ante el panorama de austeridad republicana imperante.

Tech-quila: de Pueblo Mágico a Ciudad Inteligente

En 2012 en Tequila, Jalisco, comenzó la idea de crear la primer ciudad inteligente de América Latina. El Proyecto Tequila Ciudad Inteligente ambicionaba un enfoque integral y de prevención para el desarrollo holístico de la ciudad, en donde las tecnologías de información están dispuestas al servicio de la calidad de vida de sus habitantes. Tequila cuenta con un ecosistema digital, que consiste en: Sensor ciudadano, Cámaras, Bot de Whatsapp, Conectividad en el Centro Histórico de Tequila, Big Data, Think Tank, y la estrategia y gestión de Redes Sociales. Todo ello ha concretado en un plan que consiste en una experiencia completa, cuyo primer paso es acceder a la aplicación “Tequila Inteligente” (Android / iOS), donde se activan todos los servicios, espacios, promociones y actividades que harán más placentera la visita al municipio. “En la app se puede elegir qué hacer y cómo disfrutar la ciudad. Dónde comer, dónde hacer una cata, dónde llevar a los niños, sitios de hospedaje y otras opciones de entretenimiento y consumo. Todo esto conectado a la red de Tequila”, explica Federico de Arteaga, director de Planeación de Grupo JB y miembro del comité de trabajo de Tequila Inteligente. Hasta el momento el municipio dispone de 20 Access Point que cuentan con cámara de video y están ubicados en puntos estratégicos que los turistas visitan, ofrecen conexión a la red wi-fi gratuita. Así, bajo el nombre “Tequila Inteligente”, el municipio está en proceso de consolidarse como un pueblo inteligente hacia el año 2020, cuando su plan tendrá un corte para comprobar sus avances y trazar una ruta hacia su meta en 2040.

En el ombligo de la tecnología

La Ciudad de México cumple con varias condiciones para considerarse una Smart City. Sus habitantes utilizan a diario varias aplicaciones para facilitar su movilidad por la ciudad (servicios de viajes compartidos, Uber, Easy, Cabify). A ello, se le suma que es una de las primeras urbes en implementar el sistema de bicicletas compartidas (ecobici) para acelerar y descongestionar el tráfico, además la tendencia de azoteas verdes y aplicaciones móviles para interactuar con la ciudad van a la alza. A principios de este año autoridades del gobierno de la Ciudad de México presentaron el plan digital que desarrolla la Agencia Digital de Innovación Digital y que servirá para usar las herramientas tecnológicas con el fin de acercar el gobierno a los sectores sociales excluidos, de acuerdo con el titular de la agencia, José Merino.

De la imaginación a la realidad

Algunas voces se han manifestado en contra de estos proyectos alegando que se trata de “procesos de gentrificación en estructuras históricas”, y aunque esto es una triste realidad, no sólo en México sino en todo el mundo, lo cierto es que al final nuestra realidad se construye conforme dejamos atrás esquemas, ideas y métodos de la vida en este planeta que como especie dominante (a pesar de que los insectos nos superan en número) nos hemos dedicado a imponer. De tal suerte que las smart cities serán la tendencia dominante hacia el año 2050, cuando según prospecciones de la ONU, el 70% de la población mundial se encontrará viviendo en las ciudades. Y para entonces, más nos vale ser igual de inteligentes que esos núcleos habitacionales, o bien, aprender a pescar, cultivar y vivir sin tecnología en entornos naturales, una vuelta a lo salvaje que no es apta para cualquiera.

Y por último, paisajes contemporáneos: Torre Reforma Latino

El edificio en donde se encuentran las oficinas de WebCreek en la Ciudad de México, es un notable ejemplo de un edificio que responde a las características de construcción de una smart city. Este complejo de oficinas y corporativos, construido en el 2015 por la firma Fibra Uno cuenta con una certificación LEED GOLD (Leadership in Energy & Environmental Design) que significa que utiliza responsablemente recursos como la energía eléctrica y el agua. Este inmueble cuenta con un sistema especial para captar agua de lluvia y utilizarla para las labores cotidianas en áreas comunes, con lo que se logra un ahorro significativo de este vital líquido y se mantiene intactos los mantos freáticos de la ciudad. Así que mientras escribo estas notas, contemplo por la ventana del piso 25 a la ciudad que ha inspirado a poetas, músicos y artistas tantas veces, y reconozco que lentamente se transformará en un escenario donde la tecnología y la convivencia humana hallarán una reconciliación, muy necesaria ante la necesidad de unir los puntos pendientes y encontrar la senda hacia un futuro cuyo paisaje nos lleve al interior luminoso que anhelamos.

Si te consideras lo suficientemente listo para vivir astutamente, hay un lugar para ti aquí.