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FITS México 2019: Buenas Causas con Tecnología

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Rafael Ríos
ByPor Rafael Ríos

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En forma

El FITS / mx 2019 se llevó a cabo el pasado viernes 20 de septiembre en el Centro Cultural de España en México, a espaldas de la Catedral Metropolitana. Esta quinta edición en nuestro país del Festival de Innovación y Tecnología Social (pues en Sudamérica lleva ya 15 ediciones) impulsó una vez más el apoyo de los recursos tecnológicos hacia la economía del Tercer Sector. Si entendemos que el sector privado y el sector público son entidades independientes y cuyos recursos provienen, por un lado de sus clientes particulares y por el otro del estado, nos será fácil definir un tercer sector impulsado y promovido desde la sociedad civil para su apoyo y puesta en marcha, es decir, el sector donde se mueven las Organizaciones No Gubernamentales, las llamadas ONG’s. Una ONG tiene características muy propias: es una organización institucional, es una entidad privada, sin ánimos de lucro, con órganos de autogobierno y basa su éxito en el apoyo de personas voluntarias para sus operaciones. 

Laboratorio y experimentación

Desde hace algunos años, Telefónica ha organizado en este espacio emblemático de la comunidad española y su cooperación con México, un proyecto denominado Laboratorio de Ciudadanía Digital, una plataforma de formación que mezcla las artes, la cultura y la ciencia con las Tecnologías de la Información y la Comunicación para incidir en el desarrollo humano y en la formación de ciudadanas y ciudadanos críticos. Está dirigido a niñas, niños, adolescentes y jóvenes habitantes de la Ciudad de México y zonas periféricas, así como personas dedicadas a la educación no formal de públicos infantiles y juveniles desde una perspectiva de la alfabetización cultural digital. Desde 2014 han atendido a más de 50,000 personas, quienes participaron en actividades como talleres, presentaciones de proyectos, conciertos, muestra de resultados, recorridos en bicicletas comunitarias y uso de aplicaciones móviles. Las actividades del Laboratorio se extendieron a 45 nodos en la Ciudad de México, Michoacán, Oaxaca, Hidalgo, Guerrero, Veracruz y Morelos. Derivado de este apabullante éxito, se organiza este Festival para continuar ampliando los alcances y posibilidades de la tecnología aplicada en favor de ese sector de la sociedad que silenciosamente ha venido cobrando más presencia y que cada vez más exige la participación de los otros actores de la economía nacional. La serpiente comienza a morderse la cola…

El Festival

Wingu, empresa encargada de la organización del FITS de esta edición, apuesta por el uso social de la tecnología. Uno de sus principales aportes, son los sitios web autoadministrables. Su lema para esta ocasión rezaba: “Conecta tu causa con la tecnología”. Y en efecto, lo interesante de esta propuesta es crear un foro en el que muchas personas dispuestas a generar cambios y mejoras sociales, utilicen esta plataforma para dar un cauce más activo a sus ideas, a través de compañías dispuestas a llevar a cabo sus proyectos mediante el uso de herramientas, sistemas y soluciones digitales. Este año, algunos de los temas del Festival fueron: Blockchain para principiantes, Experiencias transmediales de la Cruz Roja, Ciudadanía digital, Proyectos disruptivos, Mapbox: Tecnología cívica, Casos de transformación digital, Tecnología ciudadana VS La corrupción, Crowfunding y los riesgos y los beneficios de la Inteligencia Artificial. 

Networking / Calmecac

Algo que sinceramente me pareció interesante durante las horas que anduve deambulando por los foros y espacios del FITS en el CCE, fue que platiqué con gente interesada en temas sociales, y que además me compartieron sus propios proyectos mientras tomábamos algún snack y bebidas generosamente aportadas por los organizadores. Así fue como conocí a un par de estudiantes de la Universidad Iberoamericana que querían saber la manera de potenciar su proyecto, algo que llamaron Clínica Jurídica para Refugiados, iniciativa de su escuela con causa social en busca de mayores alcances a través de medios propicios; más tarde charlé con una simpática venezolana que llegó atraída al evento por un taller sobre Visualización de datos para incidir en espacios públicos, pero el cual, debido a todo el interés suscitado, resultó saturado. Así que coincidimos en la fabulosa terraza que da hacia la parte trasera de la Catedral, y mientras me contaba que trabajaba en el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria A.C., me atreví a compartirle un detalle curioso. Le conté a Ydalmys, el sonoro nombre de esta chica, que debajo del CCE se encuentran las ruinas del antiguo Calmecac, una escuela de la nobleza indígena azteca, en donde los hijos de la aristocracia prehispánica eran entrenados para ejercer el poder, y que ahora, somos los miembros de una diferente clase de élite: una cultural y emprendedora, la que sobre esas ruinas aprendemos cómo servir a los demás. Me despedí de ella, y me acerqué a otro stand en donde un muchacho, Paul, me hizo reflexionar sobre cómo viaja nuestra información por Internet, y me regaló un folleto bastante claro y atractivo al respecto. Me platicó que estudió en Guadalajara, TI, y que vino a la ciudad de México persiguiendo “el sueño chilango” y que encontró que la UNAM tiene un nivel académico mucho más completo y enfocado que el de su estado natal. Me invitó a conocer más del proyecto en el que trabaja SocialTic y culminamos nuestra charla hablando sobre The Great Hack, un documental emparentado hasta cierto punto con el tema en cuestión.

La Tecnología Social 

Después de mi experiencia presencial en el FITS/mx 2019, me doy cuenta que el valor de la tecnología se basa en dar soluciones a las personas en su cotidianidad, con un matiz benéfico y utilitario. El humanismo digital, podríamos llamarle, sin dejar de lado que aún falta mucho camino por recorrer para que la tecnología sea el arte y la ciencia que ayude a los seres humanos a lograr una vida plena y satisfactoria. Salí del CCE con un buen sabor de boca, pero con varias interrogantes que espero responder en artículos próximos, los cuales se encaminarán a plantear hasta dónde se han cumplido con las necesidades del tercer sector a través de la tecnología social, y cuáles son esos campos de oportunidad en donde una empresa como WebCreek podría conectar los puntos pendientes de resolver.